viernes, 13 de febrero de 2026

PROGRAMA DE CUARESMA 2026

Cuaresma 2026

Queridos hermanos:
 Comenzamos la Cuaresma, ese tiempo maravilloso que el Señor nos regala para poder convertirnos. Ésta es la clave: “Él nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada” GE 1

"Convertirse significa cambiar dirección en el camino de la vida. Es ir contracorriente, donde la ‘corriente’ es el estilo de vida superficial, incoherente e ilusoria, que a menudo nos arrastra, nos domina y nos hace esclavos del mal o prisioneros de la mediocridad moral". Son palabras de Benedicto XVI

Aprovechemos la oportunidad que nos da Dios con esta Cuaresma, para aspirar a lo más alto de la vida que es el seguimiento total de Jesús. En este tiempo revisamos nuestro GPS particular para poder siempre apuntar a Jesús, su Evangelio y su Reino.

Para este fin ofrecemos variedad de celebraciones y experiencias: retiro, lectio divina, adoración al Santísimo, confesiones, lecturas bíblicas, celebraciones de la Eucaristía, vías crucis, rosarios, etc. Todo está pensado para que podamos impregnarnos del espíritu de la Cuaresma, para que podamos seguir los pasos de Jesús hasta la Cruz y Él nos resucite a todos.

Dejémonos llevar por sólo Él quiera llevarnos. Confía en Él. Si así lo haces, verás que la Cuaresma será un tiempo nuevo, esperanzador. 

Y llegará la Pascua desbordante que nos llenará de alegría y esperanza. En este año, destacamos el III Encuentro de todas las parroquias de nuestro municipio, que será el Domingo Segundo de Pascua (12 de Abril), de la Divina Misericordia en la cual nos presidirá nuestro obispo Eloy. ¡Qué bonito que nos podamos reunir todos los realejeros para compartir la Pascua!

Aprovecha lo que el Señor te ofrece a través de tu parroquia.


Jorge Concepción Feliciano,

Gabriel Hernández Abreu

Tus sacerdotes


MARTES 10 DE FEBRERO

PARROQUIA DE LA CONCEPCIÓN.

IGLESIA DE LA CONCEPCIÓN 20:00 Horas. REUNIÓN DE JUNTAS DE LAS HERMANDADES Y COFRADÍAS que participan en la Semana Santa.

MIÉRCOLES DE CENIZA. 18 DE FEBRERO.

SANTUARIO- PARROQUIA DEL CARMEN

09:00 horas. Celebración de la Eucaristía con la imposición de la ceniza.

PARROQUIA DE LA CONCEPCIÓN

19:00 horas. Celebración de la Eucaristía con la imposición de la ceniza.

JUEVES 19 DE FEBRERO

11:00  horas. Visita a los enfermos y ancianos del Casco del Realejo Bajo, San Francisco, La Callita.

VIERNES 20 DE FEBRERO. PRIMER VIERNES DE CUARESMA. RETIRO CUARESMAL ARCIPRESTAL SANTO DOMINGO EN LA OROTAVA:19:00 horas


MARTES 24 DE FEBRERO

PARROQUIA DE LA CONCEPCIÓN

20:00 horas. Reunión con la Cofradía del Nazareno.


JUEVES 26 DE FEBRERO

11:00 – 13:00 horas. Visita a los enfermos y ancianos Barroso y Tigaiga.


MARTES 3 DE MARZO

PARROQUIA DE LA CONCEPCIÓN

20:00 horas. Reunión con la Cofradía del Cristo de la Redención.


JUEVES 5 DE MARZO

10:00 – 13:00 horas. Visita a los enfermos y ancianos de San Agustín.

PARROQUIA DE LA CONCEPCIÓN.

20:00 horas. Reunión con la Cofradía de la Piedad.


SÁBADO 7 DE MARZO

SANTUARIO DEL CARMEN

20:00 horas: VÍA CRUCIS con el Señor del Huerto, organizado por la Hermandad Cofradía del Carmen y participado por los colectivos parroquiales


DOMINGO 8 DE MARZO

  • PARROQUIA DE LA CONCEPCIÓN
  • 11:00 horas: CATEQUESIS ESPECIAL CON TODOS LOS NIÑOS SOBRE QUÉ CELEBRAMOS Y CÓMO LO CELEBRAMOS EN LA SEMANA SANTA.
  • 12:00 Eucaristía y seguidamente procesión infantil
  • CASINO DE REALEJO BAJO
  • 14:00 horas: COMIDA de fraternidad por las Hermandades y Cofradías.


LUNES 9 DE MARZO

PARROQUIA DE LA CONCEPCIÓN

20:00 Reunión con la Cofradía de los Dolores


MARTES 10 DE MARZO

PARROQUIA DE LA CONCEPCIÓN

20:30 Reunión con TODAS LAS COFRADÍAS DE LAS PARROQUIAS (sean de Semana Santa o no)


MARTES 10 DE MARZO

PARROQUIA DE LA CONCEPCIÓN

20:30 Reunión con las Juntas de las Cofradías de Semana Santa


JUEVES 12 DE MARZO

11:00 – 13:00 horas. Visita a los enfermos y ancianos de Los Barros y el Jardín.


SÁBADO 14 DE MARZO

PARROQUIA DE LA CONCEPCIÓN

19:00 horas: EUCARISTÍA. Seguidamente: ROSARIO PENITENCIAL, participado por todas las Cofradías marianas de nuestras parroquias, en el casco histórico del Realejo Bajo.


DOMINGO 15 DE MARZO. DOMINGO 3º 

PARROQUIA DE NTRA. SRA. DE LA CONCEPCIÓN

  • 12:00 horas: EUCARISTÍA. Procesión del Santísimo Sacramento por las naves del templo. Bendición y Reserva. A continuación, JUNTA GENERAL ORDINARIA de la Vble. Hermandad del Santísimo Sacramento en la iglesia.
  • 19:00 horas. CONCIERTO DE LA BANDA DE MÚSICA FILARMÓNICA: “El camino de la Pasión. Concierto Monográfico de Marchas Procesionales de Borja Romero”.


JUEVES 19 DE MARZO. SOLEMNIDAD DE SAN JOSÉ.

  • SANTUARIO- PARROQUIA DEL CARMEN. 
  • 17:30 horas. Confesiones.18:00 horas. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA. 
  • PARROQUIA DE LA CONCEPCIÓN
  • 19:00 horas. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA, seguido de procesión claustral.


CHARLAS CUARESMALES: LUNES 16, MARTES 17 Y MIÉRCOLES 18. EN LA PARROQUIA DE LA CONCEPCIÓN A LAS 20:30 HORAS. Impartidas por Sor Marcé.


VIERNES 20 DE MARZO 

ERMITA DE SAN VICENTE

  • 17:30 Confesiones
  • 18:00 horas. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA. A continuación (19:00 horas) Santo Ejercicio del VÍA CRUCIS CON EL STMO. CRISTO DEL CALVARIO hasta la Parroquia Matriz de la Concepción. Participado por los grupos parroquiales.


SÁBADO 21 DE MARZO

PARROQUIA DE LA CONCEPCIÓN

19:00 horas. EUCARISTÍA EN HONOR DE NTRA. SRA. DE LA PIEDAD. Incorporación de los nuevos cofrades e imposición de insignias.


DOMINGO 22 DE MARZO 5º DOMINGO DE CUARESMA

  • PARROQUIA DE NTRA. SRA. DE LA CONCEPCIÓN
  • 12:00 horas: EUCARISTÍA. Celebración de la Eucaristía en honor de EL SEÑOR NAZARENO.
  • IGLESIA DE LOS DOLORES EN PALO BLANCO
  • 18:00 Pregón de la Semana Santa.


MIÉRCOLES 25 DE MARZO

SANTUARIO- PARROQUIA DEL CARMEN. 

18:30 horas. CONFESIONES, en las que asistirán los sacerdotes del arciprestazgo. 


JUEVES 26 DE MARZO

10:00 – 13:00 horas. Visita a los enfermos y ancianos de San Vicente.


VIERNES DE DOLORES 27 DE MARZO

PARROQUIA DE LA CONCEPCIÓN

18:30 horas: Santo Rosario. Confesiones. 

19:00 horas. EUCARISTÍA EN HONOR DE NTRA. SRA. DE LOS DOLORES. Incorporación de los nuevos cofrades e imposición de insignias. Al finalizar, procesión de Ntra. Sra. de los Dolores por el recorrido: Plaza de la Concepción, Guillermo Camacho, Cruz Verde, Ángeles Martín Fuentes y Plaza de la Concepción

Enlace para entrar en todos los portales de la Parroquia

  

miércoles, 11 de febrero de 2026

HOJA PARROQUIAL. DOMINGO VI DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A

                                                       

                                           
            


HOJA PARROQUIAL

14 y 15 de Febrero de 2026

Domingo VI del Tiempo Ordinario. Ciclo A








ENLACE A TODOS LOS PORTALES DE LA PARROQUIA


Parroquias de Ntra. Sra. de la Concepción,
de Ntra. Sra. del Carmen
y de San Joaquín y Santa Ana












“Así se dijo a los antiguos, pero yo les digo


LECTURAS

 





Primera lectura del libro del Eclesiástico 15, 15-20


Si quieres, guardarás los mandamientos y permanecerás fiel a su voluntad. Él te ha puesto delante fuego y agua, extiende tu mano a lo que quieras.

Ante los hombres está la vida y la muerte, y a cada uno se le dará lo que prefiera.

Porque grande es la sabiduría del Señor, fuerte es su poder y lo ve todo.

Sus ojos miran a los que le temen, y conoce todas las obras del hombre.

A nadie obligó a ser impío, y a nadie dio permiso para pecar.



Salmo 118, 1-2. 4-5. 17-18. 33-34 R/. Dichoso el que camina en la ley del Señor


Dichoso el que, con vida intachable,
camina en la voluntad del Señor;
dichoso el que, guardando sus preceptos,
lo busca de todo corazón. R/.

Tú promulgas tus mandatos
para que se observen exactamente.
Ojalá esté firme mi camino,
para cumplir tus decretos. R/.

Haz bien a tu siervo:
viviré y cumpliré tus palabras;
ábreme los ojos,
y contemplaré las maravillas de tu ley. R/.

Muéstrame, Señor, el camino de tus decretos,
y lo seguiré puntualmente;
enséñame a cumplir tu ley
y a guardarla de todo corazón. R/.


Segunda lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 2, 6-10


Hermanos:
Hablamos de sabiduría entre los perfectos; pero una sabiduría que no es de este mundo ni de los príncipes de este mundo, condenados a perecer, sino que enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios antes de los siglos para nuestra gloria. Ninguno de los príncipes de este mundo la ha conocido; pues, si la hubiesen conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria.

Sino que, como está escrito: «Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman».

Y Dios nos lo ha revelado por el Espíritu; pues el Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios.


Evangelio según san Mateo 5, 17-37


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud.

En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley.

El que se salte uno sólo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos.

Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos.

Porque os digo que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio.

Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil”, tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehenna” del fuego.

Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone pleito, procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo. Habéis oído que se dijo:
“No cometerás adulterio”.

Pero yo os digo: todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio con ella en su corazón.

Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”.

Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

Se dijo: “El que se repudie a su mujer, que le dé acta de repudio.” Pero yo os digo que si uno repudia a su mujer -no hablo de unión ilegítima- la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la repudiada comete adulterio.

También habéis oído que se dijo a los antiguos: “No jurarás en falso” y “Cumplirás tus juramentos al Señor”.

Pero yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo cabello. Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno».





Los textos son cogidos de la página de 







ver



Cuando ocurre un accidente, una catástrofe, o se ha descubierto un fraude, es muy normal exigir responsabilidades a los políticos, a entidades sociales… y se hacen clamorosos llamamientos al respecto. Queremos saber quién ha propiciado por acción o por omisión que se haya producido ese hecho, y que se haga cargo de las consecuencias, sean de tipo económico, político, penal… Esto es justo y necesario, pero también deberíamos tener el mismo interés en exigirnos responsabilidades a nosotros mismos respecto a nuestras decisiones, acciones y omisiones, y hacernos cargo de las consecuencias que tienen, en los demás y en nosotros mismos.



juzgar


Este exigirnos responsabilidades debemos extenderlo también a nuestra vida como cristianos. Muchas veces, cuando ocurre, o nos ocurre, algo negativo, exigimos responsabilidades a Dios: ‘¿Dónde estabas? ¿Por qué no actuaste? ¿Por qué no me curas? ¿Por qué no me sacas de este problema?...’ Y nos enfadamos y nos separamos de Él, a veces definitivamente. 

Pero también deberíamos preguntarnos por qué en esos momentos la fe que decimos tener en Dios no nos sirve de apoyo ni esperanza, y exigirnos responsabilidades a nosotros mismos por el modo en que hemos estado viviendo nuestro ser cristiano, y hacernos cargo de las consecuencias. 

En primer lugar, ser cristiano no es una obligación, es una decisión libre. Aunque nuestros padres la tomaran por nosotros cuando éramos pequeños, después al llegar a la edad adulta podemos y debemos descubrir las razones para creer, y las razones para no creer, y decidir de forma responsable si queremos seguir a Jesucristo o no hacerlo. 

Y, tras esta primera decisión, el camino del cristiano, el seguimiento del Señor, acarrea una serie continua de decisiones que debemos tomar y que afectan a lo más ordinario y en lo más crucial de nuestra vida. Así nos lo ha recordado la 1ª lectura: “Si quieres, guardarás sus mandamientos, permanecerás fiel a su voluntad. Él te ha puesto delante fuego y agua, extiende tu mano a lo que quieras”. Queda patente ese “Si quieres…” Dios respeta completamente nuestra libertad, pero la libertad conlleva la responsabilidad. Especialmente en esos momentos de crisis, debemos exigirnos responsabilidades y preguntarnos con sinceridad si hemos guardado sus mandamientos y hemos sido fieles a su voluntad, pero de corazón y no de un modo superficial, limitándonos a cumplir para tranquilizar nuestra conciencia. Debemos pensar en lo que nos ha dicho Jesús en Evangelio: “Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos”. Escribas y fariseos representan a quienes se limitan a cumplir lo escrito en la ley; ¿nosotros vamos más allá del cumplimiento? Quizá me quedo con el ‘no matarás’, pero me dejo llevar por la cólera en mi relación con los demás; quizá materialmente ‘no cometo adulterio’, pero dejo libre mi pensamiento y mi mirada y acabo pecando… 

También debemos reconocer con sinceridad en qué momentos, teniendo delante ‘fuego y agua’, conscientemente hemos ‘extendido la mano al fuego’, qué elecciones hemos hecho sabiendo que se apartan del camino del Evangelio, sin darles importancia, y ahora sufrimos las consecuencias. 

Debemos preguntarnos si hemos descuidado nuestra relación con Dios, sin profundizar en nuestra fe, sobre todo en el misterio de la Cruz, del Hijo de Dios crucificado, que es uno de los aspectos fundamentales de la fe cristiana, y que puede generar ‘escándalo’, porque queremos un Dios que solucione nuestros problemas y rechazamos al Dios que muere en la Cruz. 

Por eso decía también la 1ª lectura: “Ante los hombres está la vida y la muerte, y a cada uno se le dará lo que prefiera”. Es la gran consecuencia final de nuestras decisiones en uno u otro sentido, y es a nosotros mismos a quien hemos de exigir responsabilidades, se nos dará ‘lo que prefiramos’, y no debemos exigir responsabilidades a Dios de lo que Él nos ha dejado claro desde el principio.


actuar




¿Exijo responsabilidades a autoridades, entidades…? ¿Exijo responsabilidades a Dios? ¿Me exijo responsabilidades a mí mismo? ¿Suelo revisar periódicamente cómo estoy viviendo la fe? 

Vamos a comenzar la Cuaresma: ¿Qué elegimos? ¿Vamos a ir más allá del cumplimiento de ayunos, abstinencias y devociones, o vamos a adentrarnos en el misterio de la Cruz? La responsabilidad es nuestra: ante nosotros “está la vida y la muerte, y a cada uno se le dará lo que prefiera”.









En cuanto «principio y fundamento visible de unidad en sus Iglesias particulares» (Lumen Gentium, n. 23), los Obispos están llamados a suscitar y sostener la participación en el proceso sinodal de todos los miembros de la porción del Pueblo de Dios que les ha sido confiada. En efecto, en cada Diócesis y Eparquía hay quienes sienten un vivo deseo de participar, que debe ser escuchado; están dispuestos a comprometerse con entusiasmo y pueden también ofrecer sugerencias valiosas. Otros, en cambio, necesitan ser ayudados a abrirse a la acción del Espíritu, empezando por escuchar sus resistencias. Para desempeñar eficazmente esta misión, los Obispos diocesanos o eparquiales no podrán dejar de involucrar, además del Obispo coadjutor y de los Obispos auxiliares, si los hay:


a) Los Presbíteros y los Diáconos. A ellos corresponde, de hecho, colaborar con el Obispo «en el discernimiento de los carismas y en el acompañamiento y guía de la Iglesia local, con particular atención al servicio de la unidad» (DF, n. 72). Como recuerda el DF, «la experiencia del Sínodo puede ayudar a Obispos, Presbíteros y Diáconos a redescubrir la corresponsabilidad en el ejercicio de su ministerio» (DF, n. 74) y la dimensión sinodal del mismo. De este modo, también será posible promover una mayor participación de los Presbíteros.


b) Los organismos de participación a nivel diocesano (Consejo Presbiteral, Consejo Pastoral y Consejo de Asuntos Económicos), que están implicados, según sus respectivas formas, en los procesos de discernimiento eclesial y en la elaboración de las decisiones que la implementación del Sínodo conlleva inevitablemente. Como señala el DF, «resulta oportuno intervenir en el funcionamiento de estos organismos, empezando por la adopción de una metodología de trabajo sinodal» (DF, n. 105).


c) El equipo sinodal diocesano o eparquial, a quien le compete, particularmente, la animación del proceso (según se detalla en el párrafo siguiente).


En numerosos lugares, la experiencia ha demostrado que la adopción de procedimientos sinodales de discernimiento eclesial y la elaboración de decisiones en estilo sinodal, sobre la base de los nn. 87-94 del DF, no sólo no debilita, sino que consolida la autoridad del Obispo y facilita la acogida y ejecución de las decisiones tomadas.


2.2. La tarea de los equipos sinodales y de los órganos de participación


La experiencia de la fase de consulta ha puesto de manifiesto el valor del trabajo de los equipos sinodales: designados y acompañados por el Obispo, son instrumentos fundamentales para la animación ordinaria de la vida sinodal de las Iglesias locales. Su contribución será igualmente esencial en la fase de implementación; por ello, los equipos ya existentes deberán ser valorizados y renovados cuando sea necesario; los equipos suspendidos deberán reactivarse e integrarse adecuadamente, y deberán constituirse nuevos equipos donde aún no se hayan instituido anteriormente. Los criterios para su composición siguen siendo los ya indicados en la fase de escucha y consulta: laicos y laicas, presbíteros y diáconos, consagradas y consagrados de diferentes edades, portadores de diversas culturas y trayectorias formativas, que representen los distintos ministerios y carismas de la Iglesia. Por esta razón, no es posible establecer normas de composición válidas de forma universal. Sin embargo, aprovechando la experiencia adquirida hasta ahora, se pueden señalar algunos puntos a tener en cuenta:


a) con el fin de favorecer la conexión con la vida y la pastoral de la diócesis, sería aconsejable que algunos de los responsables diocesanos fueran también miembros del equipo;


b) para garantizar la orientación misionera y evitar el riesgo de un repliegue autorreferencial, como se indica también para los órganos de participación (cf. DF, n. 106), se recomienda incluir en los equipos sinodales a personas comprometidas con el testimonio y el servicio apostólico en la vida cotidiana y en las dinámicas sociales;


c) asimismo, se podría valorar la posibilidad de invitar, en calidad de observadores, a algunos representantes de otras Iglesias y comunidades cristianas o de otras confesiones religiosas;


d) nada impide que el Obispo forme parte del equipo sinodal; en caso de no hacerlo, debe ser informado regularmente sobre su trabajo y encontrarse con el equipo cuando sea pertinente.


En cuanto a los requisitos de los miembros, resulta esencial el conocimiento del DF, así como una experiencia directa de las dinámicas sinodales, especialmente la vivida durante la fase de escucha y consulta. En los últimos años han surgido escuelas e iniciativas de formación en sinodalidad a nivel nacional e internacional, a quienes se pueden recurrir para reforzar la preparación de los miembros de los equipos sinodales. Los equipos sinodales con una composición adecuadamente diversa, pueden convertirse más fácilmente en verdaderos laboratorios de sinodalidad, experimentando en su interior las dinámicas que están llamados a promover en el Pueblo de Dios. En la fase de implementación, su tarea principal será promover y facilitar el crecimiento del dinamismo sinodal en los contextos concretos en los que vive cada Iglesia local; identificar herramientas y metodologías adecuadas —también en lo referente a las propuestas formativas— y poner en marcha las iniciativas necesarias para avanzar en los pasos establecidos.