miércoles, 1 de julio de 2026

HOJA PARROQUIAL. DOMINGO XIV DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A

                                                                         

                                           
            


HOJA PARROQUIAL

Parroquias de Ntra. Sra. de la Concepción,
de Ntra. Sra. del Carmen
y de San Joaquín y Santa Ana







“Soy manso y humilde de corazón


LECTURAS

 






Primera lectura de la profecía de Zacarías 9, 9-10


Esto dice el Señor:
«¡Salta de gozo, Sion; alégrate, Jerusalén!
Mira que viene tu rey,
justo y triunfador,
pobre y montado en un borrico, en un pollino de asna.
Suprimirá los carros de Efraín
y los caballos de Jerusalén;
romperá el arco guerrero
y proclamará la paz a los pueblos. Su dominio irá de mar a mar,
desde el Río hasta los extremos del país».


Salmo 144, 1-2. 8-9. 10-11. 13cd-14 R/. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey.


Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;
bendeciré tu nombre por siempre jamás.
Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás. R/.

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R/.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles.
Que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R/.

El Señor es fiel a sus palabras,
bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que van a caer,
endereza a los que ya se doblan. R/.


Segunda lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 9. 11-13


Hermanos:
Vosotros no estáis en la carne, sino en el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios habita en vosotros; en cambio, si alguien no posee el Espíritu de Cristo no es de Cristo.
Y si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús también dará vida a vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros. Así pues, hermanos, somos deudores, pero no de la carne para vivir según la carne. Pues si vivís según la carne, moriréis; pero si con el Espíritu dais muerte a las obras del cuerpo, viviréis.



Evangelio según san Mateo 11, 25-30


EN aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien.
Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».






Los textos son cogidos de la página de 







ver




Durante el viaje apostólico del Papa León XIV a España, en la vigilia de oración que tuvo en Barcelona, una joven preguntó al Papa: ‘¿Dónde podemos ver a Dios cuando la oscuridad es absoluta y ya no podemos más? ¿Cómo podemos confiar en Dios, cuando parece que nada, ni uno mismo, vale la pena?’ Prácticamente todos podemos hacer nuestras estas preguntas. Y, aunque esta sensación de ‘no poder más’ se puede dar a cualquier edad, es en la vida adulta cuando se da con más frecuencia, porque la acumulación de vivencias dolorosas y negativas es mayor.





juzgar



Por eso, hoy el Señor nos ha dicho en el Evangelio: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré”. Pero, cuando la oscuridad es absoluta y ya no podemos más, estas palabras se quedan en eso, en palabras que no tienen ninguna repercusión sobre nosotros. Por eso, es conveniente recordar lo que el Papa dijo en su respuesta, porque «en las horas de dolor, debemos abrirnos a alguien que nos ayude, que nos acompañe con discreción sin la prisa de explicarnos ese dolor, que nos tome de la mano». 

El Papa empezó diciendo que Jesús no habla sin conocimiento de causa. Jesús sabe lo que es vivir esas situaciones de oscuridad, de angustia, de dolor. En Getsemaní «el Hijo de Dios está asumiendo en su propia carne toda la angustia, la soledad y el sufrimiento de la humanidad. En esas horas oscuras, muriendo en la cruz, Jesús comparte nuestro dolor y nos revela el rostro de un Dios compasivo, que carga con nuestras penas, que sufre con nosotros, llora nuestras lágrimas y permanece a nuestro lado con su presencia llena de amor y misericordia». 

Recordando el grito de Jesús en la Cruz: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mt 27, 46), el Papa dijo que, «en estos momentos, podemos pensar instintivamente que también Dios nos ha abandonado. Pero la cruz de Jesús nos dice que Dios no nos abandona, que Él sigue crucificado con nosotros en el momento del dolor y de la soledad extrema, que Él recoge no sólo nuestras lágrimas, sino el grito de nuestro sufrimiento que otros no escuchan». 

El Papa destaca que el sufrimiento y la oscuridad de Jesús «se vuelve oración y grito, y que eso vale también para nosotros: frente a las situaciones más difíciles y dolorosas, cuando Dios parece ausente, debemos confiarle una vez más las cargas que llevamos en el corazón, incluso gritándole a Él, incluso protestando como Job, seguros de que de algún modo Él se hace presente y está cerca aun cuando aparentemente calla». 

Pero no es un grito al vacío: como también dijo el Papa en su homilía del día de Corpus, la Eucaristía es «el don de la presencia viva de Cristo en medio de nosotros. Él, que quiso ofrecernos su vida para hacernos entrar en la comunión del Padre y convertirnos en hijos suyos, está aquí, como Pan vivo bajado del cielo, que nos alimenta con la misma vida de Dios, con un amor más fuerte que la muerte». Y desde su presencia real en la Eucaristía nos dice: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados…”. 

Cuando sentimos que ‘ya no podemos más’, tanto la celebración eucarística como la adoración ante el Santísimo son el ‘lugar’ para ir al Señor y ‘gritarle’, porque «se trata de la fe en la presencia del Señor Resucitado, que está vivo y sigue pasando en medio de nosotros, que se hace pan para nuestra hambre de vida y visita los rincones de nuestro corazón y de nuestra historia, también los más oscuros». 

Y el Papa León citó también unas catequesis del Benedicto XVI: «en la oración debemos ser capaces de llevar ante Dios nuestros cansancios, el sufrimiento de ciertas situaciones, de ciertas jornadas, el compromiso cotidiano de seguirlo, de ser cristianos, así como el peso del mal que vemos en nosotros y en nuestro entorno, para que Él nos dé esperanza, nos haga sentir su cercanía, nos proporcione un poco de luz en el camino de la vida». (1 febrero 2012) 

Sin olvidar lo que Jesús nos ha dicho: “yo os aliviaré”. No nos quita el cansancio y el agobio, sino que nos alivia para llevarlo, porque como también dijo Benedicto XVI: «No quiere decir únicamente aguantar con espíritu sereno aquellos males que no podemos resolver. Quiere decir seguir el camino de Jesús como Él nos enseñó, afrontando los esfuerzos, sufrimientos y renuncias que este seguimiento comporta. Amar, ser generoso, trabajar al servicio de los demás, luchar por la justicia, no es fácil». (1 febrero 2012)


actuar




Cuando sintamos con fuerza el cansancio y el agobio, y que ‘ya no podemos más’, recordemos las palabras del Papa León: «volvamos a Él con amor sincero. Abrámonos al encuentro con Él, dejemos que hidrate las sequedades de nuestro corazón». (Homilía Corpus) «Estas noches —que acompañan nuestra vida, el camino de la fe y la historia en la que vivimos— son un lugar de bendición, un espacio para renacer. Nos despojan y nos devuelven a lo esencial; nos dejan al descubierto, en nuestras luces y en nuestras sombras, devolviéndonos a la humildad de sabernos mirar en la verdad. Este ‘espacio vacío’, aun cuando se presenta bajo la forma del sufrimiento o de la insatisfacción, de la desilusión o de la incredulidad, puede ser ocasión para recibir una nueva vida, para cambiar y renovarse». (Vigilia)


RELACIÓN DE INGRESOS Y GASTOS EN LAS CUENTAS PRINCIPALES DE LA PARROQUIA DE LA CONCEPCIÓN Y EL CARMEN EN EL MES DE JUNIO

           PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN


















En este informe están recogidas los movimientos de la cuenta principal y no los de la Venerable Hermandad-Cofradía del Carmen

 PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA CONCEPCIÓN









En este informe quedan recogidos los movimientos de la cuenta principal de la Concepción, no quedan registradas las cuentas de cáritas, las ermitas ni tampoco las cofradías