sábado, 27 de diciembre de 2025

POESÍA DE YEYO COMO RESUMEN DE LAS MISAS DE LUZ 2025

 Madrugadas de Esperanza,

Caminito hacia el pesebre,

donde el Niño nos espera

en el Portal Reluciente.

Tempranito, seis y media,

siete posadas que ver,

siete lugares de ensueño,

donde el Niño va a nacer.

Hagámosle un sitio adentro,

en el propio corazón,

donde nace la Esperanza,

porque nace nuestro Dios.

Ese Niño en el pesebre,

que está cubierto de frío

junto a María y José

y que quiere nuestro abrigo

es el Niño que nació,

hace ya veintiún siglos;

es el que sigue naciendo

en cada corazoncito.

No le cerremos la puerta,

abrámosla de par en par

y acojamos con cariño

al que nos trae la paz.

Comenzamos en San Pedro,

en plena naturaleza,

con los susurros del mar

y los cantos de la tierra.

Y nos decía Gabriel:

que este Regalo del Cielo,

de los males saca bienes,

y de los bienes, consuelo.

Que somos notas musicales,

que componen melodías;

y para eso hay que estar

con Jesús en armonía.

La Concepción, otro día,

con excepcional belleza,

donde José y María

nos regalan pura Esencia.

Que no todo fue ideal

cuando Dios quiso nacer

de una Virgen, que es María,

sin conocer a José.

Y es que las cosas de Dios

salen siempre a trompicones;

cuando vemos todo negro,

Dios nos regala más dones.

Nos da siempre una lección

de confianza, fe y amor:

Acoger al Emmanuel,

cobijar al Niño Dios.

Es el Carmen, donde llega

Sansón y Juan el Bautista,

elegidos desde antiguo,

para anunciar al Mesías.

Ver lo grandioso de Dios,

que llega en lo más sencillo,

que nos transforma por dentro,

si el corazón se lo abrimos.

Que lo menos lo hace Más

y lo feo lo embellece,

y nuestra pobre pequeñez,

en sus manos se engrandece.

Tigaiga, Portal Viviente,

Nido de Gracia y de Paz,

pesebre para ese niño

al que hay que acurrucar.

Para Dios, nada hay imposible;

nos lo recuerda María.

Hemos aguantado bien

hasta el frío de estos días.

San Vicente, otro encanto

con sabor a Navidad,

donde la Fe y la Esperanza

Jesús nos vino a brindar.

Han pasado ya seis días 

(toca hoy San Sebastián) 

y seguimos madrugando,

y es…, no sólo el chocolate,

el que nos sigue animando.

Es Jesús el gran culpable

de que sigamos aquí

madrugando, abrigaditos,

con un lema: “Sé feliz”.

Y claro, llegó el final

del encanto de estos días,

del aroma que aspiramos

de fe, amor y alegría.

El Jardín,

nuestra última posada.

Ya llega la Nochebuena.

Preparemos la morada.

Esa está en el corazón,

en lo profundo del alma,

en la amistad con Jesús,

en la que sólo Dios manda.

Gracias, Señor, hoy te damos,

por estos días de encuentro,

preparación navideña.

Nunca nos faltes por dentro.

 


Navidades 2025  

Feliz Navidad    

Con cariño,               Yeyo 

1 comentario: